martes, 26 de enero de 2010

Justicia



Cuenta una antigua leyenda, que en la Edad Media, un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer.

En realidad, el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso, desde el primer momento buscaron a un "chivo expiatorio" para encubrir al verdadero culpable.

El hombre fue llevado a juicio, ya conociendo que tendría escasas o ninguna oportunidad de escapar al terrible veredicto: ¡LA HORCA!

El Juez, también cómplice, cuidó de dar todo el aspecto de un juicio justo y por esta razón le dijo al acusado:

"Conociendo tu fama de hombre justo y devoto del Señor, vamos a dejar en manos de Él tu destino. Vamos a escribir en dos papeles separados las palabras culpable e inocente. Tu escogerás uno de ellos y será la mano de Dios la que decida tu destino"

Por supuesto, el funcionario corrupto había preparado dos papeles con la misma leyenda: "CULPABLE" y la pobre víctima, aún sin conocer los detalles, se dio cuenta que el sistema propuesto era una trampa.

No había escapatoria.

El Juez conminó al hombre a tomar uno de los papeles doblados.

Éste inspiró profundamente, quedó en silencio unos cuantos segundos con los ojos cerrados pensando, y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una extraña sonrisa, escogió y agarró uno de los papeles y llevándolo a su boca, lo engulló rápidamente.

Sorprendidos e indignados los presentes, le reprocharon airadamente.

Pero... ¿qué hizo?... ¿y ahora?... ¿cómo vamos a saber el veredicto?

"Es muy sencillo" respondió el acusado, "Es cuestión de leer el papel que queda y sabremos que decía el que yo escogí"

Con rezongos y disgustos mal disimulados, tuvieron que liberar al acusado, y jamás volvieron a molestarlo.

*_Moraleja_*:

"_Por más difícil que se nos presente una situación, nunca dejemos de buscar la salida ni de luchar hasta el último momento_".


En los momentos de crisis:

"Sólo la imaginación es más importante que el conocimiento"
Albert Einstein

2 comentarios:

  1. assalamu aleikum, querida nabila

    una historia de la que se pueden sacar muchas cosas...como Allah no permitió que triunfaran los corruptos, como este hombre pudo estar inspirado por Allah, como su destino, que todos desconocían, se cumplió...
    y como nunca, nunca, debemos perder la esperanza.
    Si Allah quiere para nosotros un bien, aunque todos los seres de la tierra se reunieran para arrebatárnoslo no podrían, y si quisiera para nosotros un mal, ni todos los seres de la tierra podrían protegernos o librarnos de el.
    Un abrazo enorme,
    Zaynab

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